Historias de superacion personal para jovenes

En un pueblo de muy pocas oportunidades, donde la única manera de subsistir era siendo obrero, o labrar la tierra, en la familia de los Copa nació un niño a quien pusieron por nombre Antonio, quien nació con una rara situación de salud, y que la enfermedad se presentaba en uno de 25.000 niños nacidos vivos, Acondroplasia dijeron los médicos, un tipo de mutación genética que es el tipo más común de enanismo, que se caracteriza por el acortamiento de los huesos largos, es decir que las extremidades no crecían, entre otras irregularidades.

Antonio llego a la edad edad sin problemas, pero ya la edad de 12 a 13 años se dio cuenta que era un niño diferente a los demás, empezó a notar que no iba creciendo de acuerdo a los niños de su edad.

Como era de esperarse, los padres no supieron como explicarle tal situación,  Antonio empezó a sentirse mal, a sentir complejos y a deprimirse, por su condición física, con lo que no contaba era que sus padres estarían a su lado por siempre como desde el primer día de su nacimiento.

Sin importarle la burla de sus compañeros, de los vecinos, pensado que no sería fácil sobresalir, pero que trataría de ser mejor que cada uno de los que vivía en el pueblo, así que dedico su tiempo a hacer deporte, a leer, a recopilar cada información en los libros de medicina, ciencia, literatura y todo lo que el podía aprender y absorber a sus conocimientos.

Participo en cada uno de los eventos deportivos que el pueblo ofrecía, cada feria de saberes, y cada curso que ofrecían los recién llegados de la ciudad, participo sin cansancio, a pesar que el cuerpo le dolía, la columna vertebral le cansaba por todo el trabajo agotador de la tarde labrando, para ayudar a su padre, con los gastos de sus estudios y su medicación que alguna vez le hacía falta.

No satisfecho terminando con honores el colegio, pidió a sus padres que lo apoyen para poder irse a la ciudad y poder dar un examen de ingreso a la universidad, donde posteriormente pensaba pedir una beca para poder alivianar sus gastos y estudio.

Sus padres de buena fe, hablaron con él y le ofrecieron que trabaje con ellos en la tierra, porque temían que Antonio se fuera lejos y sufra, o fracase y se sienta derrotado, herido… por el contrario Antonio les pidió que confiaran en el, que no los iba a defraudar, que lo que él quería estudiar sería muy bueno para todos, y que de esa manera se demostraría así mismo y a los demás que, no importa el físico, la situación económica que cuando uno decide luchar por su superación de ahí al existo existe un solo paso y que esa es la voluntad, solo de esa manera podría lograr sobresalir.

Se fue a la cuidad y dio examen e ingreso en la facultad de medicina, con honores y para orgullo de sus padres, se esforzó tanto, que logro graduarse por excelencia, no conforme decidió prepararse para obtener una residencia en cardiología, acercándose el día del examen, fue de visita a la casa de sus padres a su pueblo, donde la gente con ojos de asombro lo miraban y no hacían más que preguntarle cómo estaba y algunos a comentar sobre sus dolencias, así llego a los oídos del presidente del pueblo que era nada más y nada menos inesperado que uno de sus compañeros de curso que siempre estaba burlándose de él y de su condición física.

Quien al oír que Antonio había regresado al pueblo, fue de visita a su casa, dándole un gran abrazo de bienvenida lo que los dejo asombrados, pues no esperaban tal salutación, lo invitaron a pasar, este fue a ofrecerle un puesto en la alcaldía, o que si el requería podría obtener un trabajo en el hospital del pueblo, para sorpresa de presidente, Antonio rechazo la propuesta pues advirtió que se preparaba para hacer una residencia y que esperaba lo mejor de ello, ya que era lo que amaba lo que estaba haciendo, sin más que decir el presidente, le ofreció el hospital y lo que el necesite a su regreso, con los brazos abiertos.

Para lección de todos, sus compañeros amigos y personas que no creían en él, es más se burlaban de su físico, quedaron asombrados, desde ese momento lo miraban como alguien muy importante a quien imitar, de quien aprender y seguir los pasos, como un modelo de superación, Antonio entro en la residencia, cursa su segundo año en un hospital de prestigio.

Y así una historia más para que te sientas motivado y tomes en cuenta que “un hombre con voluntad puede llegar más lejos que un hombre inteligente”