Novena San Pancracio para trabajo

Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Acto de contrición:

Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido.

Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí, pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como TÚ.

Habría querido morir antes de haberte ofendido; y me propongo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado.

Amén.

V: Señor, abre mis labios.

R: Y mi boca proclamará tu alabanza.

V: Ven, oh Dios, en mi ayuda.

R: Apresúrate, Señor, a socorrerme.

V: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

DÍA PRIMERO

Mis brazos, mis piernas y mi corazón fueron diseñados para trabajar.

Todo ser humano se siente incompleto cuando no consigue trabajo, cuando nadie le da la oportunidad de trabajar y cuando no tiene la capacidad para emprender un negocio.

Tú, queridísimo San Pancracio, que a la tierna edad de 14 años fuiste martirizado, entiendes mi suplicar.

Hoy inicio esta Novena en tu honor, porque a pesar de tu muerte lograste trascender y lograr tener millones de fieles alrededor de este mundo.

Con tu bendito ejemplo, hoy cambio mi forma de pensar.

Quiero trascender más allá de la vulgar desesperación para convertirme en tu fiel devoto y seguidor.

Quiero trabajar para demostrarle a todo el mundo que soy un ser valioso y tengo mucho para dar.

DÍA SEGUNDO

San Pancracio, bendito santo del trabajo, hoy te pido que me des la capacidad de observar más allá de lo que miran los demás.

Permíteme encontrar ofertas de trabajo y grandes oportunidades que me hagan crecer como persona y tener un empleo digno y bien remunerado.

Conviérteme en la persona que todos quieren tener a su lado, conviérteme en un trabajador cotizado, transfórmame en tu fiel devoto que siempre tiene a Dios en su mente y su corazón.

DÍA TERCERO 

En este tercer día Bendito San Pancracio, te pido de todo corazón que compartas conmigo un pequeño rayo de tu FE, que me aleje de la desesperación y la tristeza.

Aleja de mi todos los estafadores y a toda oferta de trabajo fraudulenta o pecaminosa.

Acércame a las personas que están dispuestas a trabajar con honradez, diligencia e inteligencia para que juntos podamos satisfacer las necesidades de muchas personas.

Bendito San Pacracio, ayúdame a conseguir trabajo.

DÍA CUARTO

San Pancracio bendito, tú que perdiste a tu madre en el cuando te dio a luz y a tu padre a la corta edad de 8 años, sabes bien lo que es el sufrimiento.

Con tu bendición quiero convertirme en el soporte económico y espiritual de mi familia.

Y para ello te pido que me acerques a un empleo donde pueda dar lo mejor de mi mismo.

Quiero ayudar a mucha gente.

Quiero alegrar a todo el que esté triste.

Quiero alimentar al hambriento.

Y quiero aliviar el dolor de los enfermos.

DÍA QUINTO

Bendito San Pancracio, cuando te estaban torturando y el emperador Diocleciano te ofreció poder y riquezas para que rechazaras a Dios.

Tú, con la determinación del justo, rechazaste todo lo que te ofreció y confirmaste tu AMOR por Dios.

El apóstata emperador Diocleciano ordenó tu decapitación y creyó que con eso te derrotaría.

Tú, Santo del trabajo, eres mi ejemplo, y jamás renunciaré a conseguir un trabajo digno y bien remunerado.

Jamás de los jamases dejaré de amar y adorar a mi Dios Todopoderoso y Eterno.

Con cada intento mi FE será más y más fuerte.

DÍA SEXTO

El rechazo y el fracaso no me afectan, mi FE está más fuerte que nunca. 

Bendito San Pacracio, que fuiste torturado y luego decapitado, jamás renunciaste a tu FE.

Con la bendición del Espíritu Santo, las enseñanzas de Jesus y el amor incondicional de DIOS PADRE, prometo firmemente que conseguiré un buen trabajo y trabajaré con mucho entusiasmo, alegría y optimismo.

El amor a entrado a mi corazón y se expresa a través de mi voz, mi cuerpo y todos mis movimientos.

DÍA SÉPTIMO

Jesús nos dijo: Ama a Dios sobre todas las cosas.

San Pancracio Amado, TÚ amaste a Dios más allá de tu propia existencia y nunca lo negaste, aunque el emperador te ofreció poder y riquezas.

En este día, quiero proclamar al mundo que DIOS está por encima de todas las cosas y que me ama incondicionalmente y yo lo amo con todo mi corazón.

DÍA OCTAVO

Jesús también dijo: Ama a tu prójimo como a ti mismo.

Y el único camino para amar al prójimo es a través del trabajo.

Bendito San Pancracio, ayúdame a servir mis hermanos con todo mi amor y con mucha alegría.

Haz que el fruto de mi esfuerzo ilumine muchos hogares, alimente a los hambrientos y alivie el dolor de los afligidos.

DÍA NOVENO

Hoy se cumplen 9 días, San Pancracio, y mi FE ahora está más fuerte que nunca.

Dios ha inundado todo mi cuerpo con su infinito amor y me ha llenado de optimismo y entusiasmo.

Sé que conseguiré el trabajo que merezco en los próximos días y mi corazón está ardiendo de deseo por servir a mis hermanos.

Me siento bendecido porque pronto podré darles a mis seres queridos la ropa y el alimento que necesitan.

En este último día de la novena a San Pancracio para trabajo, se debe reflexionar sobre algunas particularidades del mundo en el que vivimos.

Hay muchas formas de conseguir trabajo y no hay que descartar ninguna.

Antes de una entrevista de trabajo hay que prepararse muy bien y demostrar todo tu potencial.

Si tienes familiares o amigos con buenos contactos, no dudes en pedirles que te recomienden para conseguir trabajo.

Al principio si nadie te contrata o no compran tus productos, trabaja gratis y regala tu trabajo a los que realmente lo necesiten, para que las personas te valoren y te recomienden.

No dudes de ti mismo ni seas pesimista, dudar de ti mismo es una BLASFEMIA, es el equivalente a expulsar al Espíritu Santo de tu corazón.

En lugar de dudar de ti mismo, lee buenos libros, conversa con grades personas, reza mucho y jamás te rindas.

Amén.

ORACIONES A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oración al Padre Eterno.

Creo, Padre Celestial, todo lo que es de Fe, y con ella quiero vivir y morir; por intercesión de San Pancracio concededme a mi y a mi familia buena salud para cumplir mis obligaciones. Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Oración al Hijo de Dios.

¡Oh! buen Jesús, concededme la virtud de la Esperanza en Vuestras promesas, como lo hizo San Pancracio, que siempre confió en Vuestra Providencia, y así pueda obtener por su intercesión trabajo y don de acierto en las cosas que haya de emprender para atender a mis necesidades y las de mi familia. Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Oración al Espírtu Santo.

Concededme la virtud de la Caridad, para amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo por amor a Dios, como lo hacia el glorioso San Pancracio. Por su intercesión confío alcanzar esta gracia y la de verme libre de desgracias y personas mal intencionadas. Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Oración final.

¡Oh! glorioso San Pancracio, os pido me alcancéis las gracias que necesito y especialmente SALUD Y TRABAJO, a fin de que pueda presentarme ante vuestra imagen para daros gracias por los favores recibidos. Así sea.