Oración antigua del Gran Poder de Dios

Filipenses 2:13 dice:

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,/

porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad./

Haced todo sin murmuraciones y contiendas,/

para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;/

«Porque es Dios quien obra en ti el querer y el actuar a fin de cumplir su buen propósito».

Él fortalece al cansado y aumenta el poder del débil.

Su poder puede renovar tu fuerza.

Si te encuentras en un estado de impotencia y estás listo para que Dios cambie la realidad en la que te encuentras, haz esta oración antigua del Gran Poder de Dios en voz alta:

Padre Celestial, oro para que tu fuerza se renueve en mí,/

dame un impulso de fe para superar mis miedos/

y un derroche de poder en mi estado de impotencia./

Ayúdame a ponerme de nuevo en pie/

y a correr la carrera que tengo por delante./

Amén./

Nuestro Dios ha trabajado en la historia para derrotar al pecado, a Satanás, al infierno y a la muerte.

Hizo esto a través del Evangelio de Jesucristo.

Dios tiene el poder de fortalecer tu mente, cuerpo y espíritu si le permites trabajar en tu vida.

Si estás listo para que Dios intervenga y te transforme de adentro hacia afuera,

Haz esta oración en silencio:

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Oración antigua del Gran Poder de Dios/1

pensamiento, cualquier persona. Elijo permanecer bajo la sangre de Jesús y reclamar su protección, provisión y dirección hoy. Amén.

Cristo esté conmigo, Cristo dentro de mí,/

Cristo detrás de mí, Cristo ante mí,/

Cristo a mi lado, Cristo junto a mi,/

Cristo para consolarme y restaurarme./

Cristo debajo de mí, Cristo sobre mí,/

Cristo en la quietud, Cristo en peligro,/

Cristo en el corazón de todos los que me aman,/

Cristo en boca del amigo y del extraño./

Ato a mí mismo, el Poderoso Nombre,/

El poderoso y antiguo Nombre de la Trinidad;/

Por invocación de los mismos./

Los tres en uno y uno en tres,/

De quien toda la naturaleza es creación,/

Padre Eterno, Espíritu, Palabra:/

Alabado sea el Señor de mi salvación, /

la salvación es de Cristo el Señor./

Amén/